Después de una serie de vergonzosos errores de principiante, los republicanos en el Congreso estadounidense finalmente obtuvieron su primera victoria legislativa con la reforma fiscal. Sin lugar a dudas, Donald Trump y su partido la celebrarán en los próximos meses como una promesa electoral cumplida, que hará que "América vuelva a ser grande".

Sin embargo, eso simple y sencillamente no es correcto, como muestran claramente varias investigaciones independientes. En realidad, la reforma fiscal hará más rica a la clase acomodada. Según un estudio del Centro de Política Tributaria, en el año 2027 -el último año en que se llevará a cabo la reforma- el uno por ciento más rico de la población se embolsará el 82 por ciento de los ahorros tributarios. Eso se debe a que la mayoría de las disposiciones de la reforma expirarán antes. Pero incluso si la ley con sus amplias reducciones fiscales para todas las clases sociales entrara en vigor el año entrante, como mínimo un cinco por ciento de los estadounidenses pagará más impuestos que en la actualidad, mientras que los más ricos serán los más beneficiados.

La reforma tributaria también pone fin a la imagen autoproclamada de Trump como defensor de los derechos de los más débiles. Desde luego, eso siempre había sido un cebo. Pero ahora todo el mundo sabe qué intereses representa realmente Trump.

Socavando el "Obamacare"

No obstante, la reforma va más allá de las drásticas reducciones tributarias para empresas, los ricos y la familia del presidente Trump. Un aspecto que muchas veces se deja de lado afecta especialmente a la clase media baja y a los pobres, que de por sí no se benefician mucho de los privilegios fiscales.

Y es que anula un importante elemento de la asistencia médica conocida como "Obamacare": se trata de la multa que toda persona debe pagar si no tiene seguro médico. Sin esta medida, la prima de los seguro seguramente se incrementará exponencialmente, y, según una evaluación del Congreso, diez millones de personas quedarían fuera del sistema. Como consecuencia, habrá muchas más personas que ya no podrán pagar un seguro médico y esto amenazaría el funcionamiento de "Obamacare" en su totalidad.

La derogación de la ley de asistencia médica "Obamacare", que a pesar de sus problemas permitió a millones de estadounidenses acceder a un seguro médico, es desde hace mucho tiempo un objetivo de los republicanos. Con la reforma fiscal, estos se acercan un poco más a su meta de acabar con dicha ley.

Asimismo, de acuerdo con recientes cálculos, dentro de una década el déficit presupuestario crecerá más de un billón de dólares. Aquellos políticos que ahora respaldan la reforma fiscal tendrán que contrarrestar el creciente déficit con drásticos recortes de gastos, que benefician sobre todo a los pobres y personas mayores.

La verdadera cara de Trump

La reforma tributaria también pone fin a la imagen autoproclamada de Trump como defensor de los derechos de los más débiles. Desde luego, eso siempre había sido un cebo. Pero ahora todo el mundo sabe qué intereses representa realmente Trump. Además, llama la atención que los republicanos, que siempre habían estado orgullosos de su disciplina presupuestaria, hayan aprobado ahora una ley que aumentará masivamente el déficit.

Desde el punto de vista de la oposición, los demócratas podrían sacarle partido a esta reforma perjudicial en las próximas elecciones legislativas y presidenciales. Ahora deberían concentrarse en idear un plan realista para lograrlo y ayudar a la población trabajadora.