La economía peruana crecerá cerca de 4% en el año 2018 por un mejor contexto internacional y el impulso fiscal que promueve el Gobierno, acompañados de un mayor dinamismo de la construcción y la demanda interna, proyectó el BBVA Research.

“Los vientos de cola del entorno internacional seguirán en el 2018, aunque algo más moderados,  y, junto con el impulso fiscal asociado al gasto en reconstrucción y a la aceleración de los trabajos para construir infraestructura, favorecerán que el gasto que realizan las empresas y familias mejore el próximo año", previó.

"Como resultado, el PBI se acelerará hasta cerca de 4% en el 2018", estimó el economista principal de BBVA Research, Francisco Grippa.

Durante la presentación del Informe Situación Perú del cuarto trimestre del 2017, Grippa resaltó que el panorama económico ha mejorado en el segundo semestre del año debido a que el contexto internacional es favorable, los impactos negativos de El Niño Costero se disipan y las políticas fiscales y monetaria adquieren un tono más contracíclico.

Con ello, adelantó, la demanda interna tenderá a dinamizarse, lo que compensará el menor ritmo de expansión de las exportaciones.

"Los indicadores disponibles para el tercer trimestre apuntan en ese sentido", consideró.

¿Qué sectores se dinamizan? Francisco Grippa sostuvo que la inversión se empieza a recuperar, sobre todo la pública, aunque también la privada. 

"Es así que sectorialmente la construcción está ganando tracción, mientras que el desempeño de los servicios y el comercio están mejorando", refirió.

Como resultado, la economía peruana crecerá en torno a 2,5% interanual en la segunda mitad del año y cerca de ese nivel en todo el 2017, adelantó.

Megainfraestructuras en marcha. Grippa manifestó que la proyección de crecimiento para el próximo año está condicionada al impulso fiscal, es decir, al mayor gasto público orientado a reconstruir las zonas del país afectadas por El Niño Costero y a la construcción de infraestructura. 

"Esto último implica acelerar los trabajos en proyectos grandes como la Línea 2 del metro de Lima y los Juegos Panamericanos del 2019", observó. 

Precisó que este impulso fiscal contribuirá directamente con el 60% de la tasa de crecimiento de la actividad económica en el 2018.

La credibilidad como activo. El economista explicó que el incremento del gasto público resultará en cierto deterioro transitorio de las cuentas fiscales. 

"En el 2019 empezará la consolidación fiscal y las principales calificadoras de riesgo valoran esta intención y han mantenido la calificación crediticia soberana del Perú con perspectiva estable", destacó.

Grippa añadió que las calificadoras han coincidido en que el historial de credibilidad de las políticas públicas y la mejora de las cuentas externas son fortalezas clave que le permiten al Perú implementar una flexibilización temporal del gasto asociada al proceso de reconstrucción.