El comienzo de la reunión del World Economic Fórum (WEF) en su versión 2018, que reúne a la elite mundial de la política política y los negocios, se dio en medio de la peor tormenta de nieve que ha afectado a este pueblo ubicado en los Alpes Suizos, en los últimos 20 años, una tormenta tan intensa, que el servicio de trenes estuvo suspendido este lunes por la posibilidad de que se produjesen avalanchas de nieve. Así que venir en bus me tomó cerca de seis horas, para un viaje que normalmente toma solo dos horas y media.

A pesar de la inclemencia del clima, se espera la presencia de más de 60 jefes de Estado, entre los cuales se incluye a Donald Trump (EE.UU.), Ángela Merkel (Alemania), Theresa May (Inglaterra), Enmanuel Macron (Francia), Justin Trudeau (Canadá), Narendra Modi (India), Michel Temer (Brasil) y Mauricio Macri (Argentina), entre otros.

Las palabras de Narenfra Modi sonaron con mucha fuerza durante la ceremonia inaugural, al recordar a los asistentes que la última vez que había estado en Davos un primer ministro de la India fue en 1997, y qué distinto era el mundo hace 20 años: "No había Google, ni Facebook y los pájaros eran los únicos que tuiteaban. Que el PIB de la India se ha multiplicado por seis desde esa época....", comentó.

Pero Modi llega a Davos además en un gran momento de su país, creciendo a tasas cercanas al 7%, un PIB per cápita cercano a los US$7.000 y una tasa de pobreza de solo 22%. Asimismo, embarcado en un proceso de reformas estructurales que promueven fuertemente la innovación.

Es por eso que Modi realizó una gran defensa de la globalización y nos recordó que incluso Gandhi afirmó no querer "que los muros de mi casa se cierren; quiero que los vientos de otras culturas entren en mi casa, pero cuidar que los pies no pierdan sus raíces". Quizás las raíces a las que se refería Gandhi sean las mismas que destacó Modi, la democracia como base de una estrategia de desarrollo que apuesta por el crecimiento inclusivo y el respeto a la diversidad.

Con esta apasionada invitación, Modi se suma a lo ya expresado por el presidente de China, Xi Jinping, quien fue ovacionado por los asistentes en Davos 2017, al presentarse como el campeón del libre comercio, ocupando el lugar dejado por EE.UU. en la era Trump. Aunque Narendra Modi tiene un mérito especial al compararlo con China, y nada menor: no goza de un partido único, fue elegido democráticamente y votado por aproximadamente 600 millones de personas.

Finalmente, Modi se presentó como un verdadero líder mundial, recordándonos la imperiosa necesidad de concretar un mundo estable y en paz, que sea el mejor legado a las futuras generaciones. Y enuméro los que él considera los grades desafíos del mundo de hoy:

*El aislacionismo, en lugar de la cooperación.

*El control del cambio climático para la sostenibilidad del planeta.

*El control del terrorismo.

*El sobreconsumo que hace que la gente compre por avidez y no por necesidad. En este punto hizo alusión a la sabiduría ascética de Buda.

Lamentablemente, este viernes viene Donald Trump. Porque cuando lo comparemos con el primer ministro de India, seguramente sentiremos vergüenza de pertenecer al mundo Occidental. No tendremos más alternativa que preguntarnos cómo es posible que EE.UU., el país más poderoso del planeta, esté gobernado por alguien tan ignorante, sin ninguna visión de futuro y lo peor de todo, que no representa los valores del llamado mundo libre, nuestro mundo.