Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este martes al Congreso un préstamo de US$4.900 millones para ayudar al Gobierno de Puerto Rico a pagar sus deudas mientras busca recuperarse luego del paso del huracán María, dijo un funcionario de la administración.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, había pedido ayuda a través de líneas de crédito a fines de septiembre, afirmando que su administración estaba en apuros y no esperaba ingresos en el corto plazo.

Moody's estimó la semana pasada que el costo total del huracán para Puerto Rico, incluida la producción perdida, rondaría entre US$45.000 millones a US$95.000 millones.

Con una carga de casi US$72.000 millones en deuda, Puerto Rico enfrentaba problemas de liquidez incluso antes de que el huracán más poderoso que ha azotado a la isla en casi 90 años destruyera la red eléctrica, viviendas y otra infraestructura hace casi tres semanas.

El territorio, hogar de 3,4 millones de estadounidenses, declaró la bancarrota en mayo.

El préstamo por desastres propuesto por el Gobierno de Trump incluiría un avance de US$150 millones, dijo un funcionario de la administración, quien habló bajo condición de anonimato. No hubo más detalles disponibles sobre el crédito inmediatamente.

"El préstamo de US$4.900 millones los ayudaría con los problemas de liquidez en el corto plazo", como nóminas de pago y pensiones, dijo el funcionario. "El dinero no puede ser usado para pagar deuda", agregó.

El sábado, Rosselló escribió a Trump pidiendo un amplio paquete de ayuda de al menos US$4.600 millones a través de una variedad de programas del Gobierno, en lo que llamó un "pago inicial para los esfuerzos de recuperación del huracán" mientras la isla evalúa los daños.

"Sin medidas extraordinarias para enfrentar la paralización de la actividad económica en Puerto Rico, la crisis humanitaria se profundizará", dijo Rosselló en la carta, advirtiendo que la situación podría llevar a un éxodo desde la isla hacia Estados Unidos continental.

Moody's estimó la semana pasada que el costo total del huracán para Puerto Rico, incluida la producción perdida, rondaría entre US$45.000 millones a US$95.000 millones.