Mientras la atención estaba sobre el bus de la libertad, la nieve o los cortes de luz eléctrica en Santiago de Chile, pasó casi inadvertido la aprobación hace dos semanas -por parte de la Cámara de Diputados- del acuerdo técnico aduanero entre Chile e Israel, considerado el paso previo para concretar un tratado de libre comercio entre ambos países.

Dicho acuerdo se sustenta en el reconocimiento de la necesidad de cooperación internacional para la aplicación y cumplimiento de las legislaciones aduaneras. Asimismo, se funda en el hecho que las medidas contra las infracciones aduaneras pueden ser más efectivas a través de una relación más estrecha entre las autoridades de ambos Estados.

"El presente acuerdo considera que las infracciones a la legislación aduanera perjudican los intereses económicos, fiscales, sociales, culturales, comerciales y de salud pública de ambas partes. Igualmente, considera que, particularmente, el tráfico transfronterizo ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, productos peligrosos, especies en riesgo de extinción y desechos tóxicos constituyen un peligro para la salud pública, el medio ambiente y, finalmente, para la sociedad", se remarca en los textos.

De esta forma, hoy hay luz verde para reactivar el inicio del estudio de factibilidad técnica para un futuro Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas naciones, suspendido en julio de 2014 luego de los bombardeos de Israel contra civiles palestinos en la Franja de Gaza.

Posibles beneficios

La mirada hacia lo financiero viene a dar forma a una propuesta legal que busca procurar y facilitar una mayor eficiencia y eficacia en materia aduanera, lo cual debería generar mayores ingresos fiscales, por la vía de la disminución de la evasión y elusión aduanera. En materia de gasto fiscal, se detalla que no se generarán nuevos compromisos financieros, con un sola excepción de aquellos costos relacionados con la contratación de peritos expertos, intérpretes que no sean funcionarios de Gobierno y eventuales solicitudes de comparecencia de funcionarios de la República de Israel para participar en procesos administrativos o judiciales, si la legislación vigente así lo permite.

El diputado Gabriel Silber, del partido Demócrata Cristiano (DC) comenta para AméricaEconomía.com: “Chile debiera seguir, con Israel, la exitosa política de tratados comerciales, fuertemente activada durante las últimas décadas. En el caso de Israel, puede resultar muy interesante, por ejemplo, el intercambio de avances en materia de tecnología aplicada a la agricultura, particularmente en la producción de fruta, área tan importante para la economía chilena, en cuanto a la posibilidad de expansión de la exportación frutícola”.

El parlamentario sostiene que “si bien es cierto hoy la balanza comercial es favorable a Israel, un acuerdo comercial podría facilitar la entrada de productos chilenos, como vinos, forestales y otros productos. Adicionalmente, acuerdos de esta naturaleza pueden potenciar, indirectamente, el intercambio cultural, particularmente en centros de estudios asociados a la agricultura y otros.

Silver sostiene que “en los últimos años, diversas delegaciones empresariales han conocido experiencias interesantes de compartir y han explorado la posibilidad de entrar, con sus productos, al mercado israelí. En este sentido, creo que está dadas las condiciones necesarias para la aprobación de un Tratado de Libre Comercio entre Chile e Israel”.

En los números: las principales exportaciones de Chile hacia Israel son salmones, pastas químicas de madera, semillas para legumbres,  plantas y aceite de pescado, que en 2016 alcanzaron un total cercano a los US$ 67 millones.

Ante los beneficios el Embajador de Israel en Chile Eldad Hayet comentó en exclusiva para AmericaEconomía.com: “Un tratado de Libre Comercio entre Chile e Israel disminuiría los aranceles aplicados a los productos industriales, así como a algunos productos agrícolas y del mar, exportados desde Chile a Israel. Según un estudio de factibilidad, este acuerdo conlleva un potencial aumento de exportaciones de Chile a Israel de más de 200%, estimación que considera todos los productos que Israel importa de otros países, también producidos y exportados por Chile. A modo de ejemplo, actualmente Israel importa el 67% de su consumo de salmón desde Noruega, por las facilidades del EFTA (European Free Trade Association) con este y varios países de Europa, pero esta situación podría girar en favor de Chile con un TLC.”

-¿Qué productos en específico podrían verse potenciados en la exportación e importación entre los dos países?

-Las principales exportaciones de Chile hacia Israel corresponden a la mediana manufactura, tales como, cartulinas, aceite de pescado, semillas. Por otra parte, las importaciones desde Israel hacia Chile están en su mayoría relacionadas con insumos y maquinaria para sistemas de purificación de aguas en procesos de aguas municipales, industriales y para la agricultura local. Israel tiene una economía de mercado muy abierta y altamente desarrollada. Sus principales industrias producen productos de alta tecnología, como equipos electrónicos y biomédicos, productos químicos, alimentos procesados y otros productos agrícolas. Además, Israel tiene un modelo que escapa a la norma, donde el 4,5% de su PIB se invierte en innovación y el 50% de sus exportaciones son de alta tecnología.

-¿Qué relaciones destacarían que se han cimentado a través del tiempo entre Chile e Israel que fundamentan este posible TLC?

-Chile estableció relaciones diplomáticas con Israel sólo un par de años después de nuestra Independencia, y desde entonces los lazos de amistad se han sustentado en intereses compartidos, como democracia, justicia social, libertades públicas, diversidad y desarrollo sustentable, todos estos, valores que le permiten a ambos países destacar en su contexto regional. En materia económica, Chile e Israel tienen relaciones bilaterales multidimensionales, incluyendo exportaciones, inversión, ciencia y tecnología, e innovación. Además, hay que señalar que hoy existe una comunidad de unos 10.000 chilenos que residen en Israel, y ellos obviamente están muy interesados en potenciar la presencia cultural y económica de Chile en Israel.

Política y economía

Por otro lado Anuar Majluf, Director Ejecutivo de la Federación Palestina de Chile- quien el pasado 10 de abril fue deportado desde Israel tras negársele la visa de ingreso, dado su constante apoyo a la campaña de Boicot contra el Estado de Israel (BDS)- aseguró que no es la manufactura o productos alimenticios el centro de las exportaciones de Israel a Chile: “Según estudios, el rubro de las importaciones chilenas desde Israel sobre las cuales se proyectan aumentos más importantes son: aeronaves -principalmente militares- y armas, entre otros productos de la industria militar, testeados por el ejército israelí, en el marco de las violaciones masivas y sistemáticas de los Derechos Humanos de los palestinos.”

-¿Porque no se debería realizar este acuerdo comercial con Israel?

-Israel es el país que más resoluciones de la ONU ha violado, manteniendo durante ya 50 años una ocupación militar brutal sobre los Territorios Palestinos haciendo caso omiso a sus responsabilidades como Potencia Ocupante. Estos hechos, han sido condenados por la última resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU, de fecha 23 de diciembre de 2016: “(…) Condenando todas las medidas que tienen por objeto alterar la composición demográfica, el carácter y el estatuto del Territorio Palestino ocupado desde 1967, incluida Jerusalén Oriental, incluyendo, entre otras cosas, la construcción y expansión de los asentamientos, el traslado de colonos israelíes, la confiscación de tierras, la demolición de viviendas y el desplazamiento de civiles palestinos, en violación del derecho internacional humanitario y las resoluciones pertinentes (…)”.

En lo que respecta al Tratado mismo, se indica que “la autoridad requerida proporcionará a la autoridad requirente información relativa si las mercancías importadas y exportadas entre ambos territorios han cumplido con la legislación aplicable”. Sobre esto, resulta menester dejar de manifiesto, que Israel es el único estado en el mundo que no tiene definidas sus fronteras, ello a raíz de su política de colonización del Territorio Palestino Ocupado. Por tanto, resulta dable preguntarse, ¿sobre qué territorio se habla?, ¿se incluyen productos de empresas con domicilio en las colonias ilegales del Territorio Palestino Ocupado?, ¿quién determinará y hará un examen exhaustivo de esto?

 Asimismo, se indica en el Tratado: “la autoridad requerida brindará a la autoridad requirente información concerniente al origen de las mercancías”. Nuevamente surge la interrogante ¿se incluyen productos de empresas con domicilio en las colonias ilegales del Territorio Palestino Ocupado? Nuestra legislación en vigencia, exige indicación obligatoria del origen del producto de que se trate, sea “país de origen” o “lugar de procedencia”, en cuyo caso la indicación debe ser correcta y no engañosa para el consumidor, ¿quién determinará y hará un examen exhaustivo de esto?

-¿Qué pasa con las empresas exportadoras Israelíes que están en territorio reclamados por Palestina?

-De acuerdo a estudios, gran parte de las empresas exportadoras israelíes, tienen sus sedes en Territorios Ocupados ilegalmente por Israel desde 1967, entre otras que no lo han reconocido públicamente. Participar tanto directa como indirectamente en intercambios comerciales con empresas que se benefician económicamente de la ocupación de Palestina es una violación de las obligaciones de Chile como una Alta Parte Contratante de la IV Convención de Ginebra y del Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional.

-¿Qué pasa con Chile si se llegase a concretar el TLC?

 -De aprobarse el Proyecto en cuestión, Chile estaría contribuyendo a la impunidad más que al desarrollo económico, dejando fuera de agenda la posibilidad de una paz justa y duradera para Israel y Palestina, razón por la cual esperamos sea rechazado en el Senado, no avanzando así en acuerdos que, además de no traer beneficios a nuestro país, fortalece relaciones con un Estado con múltiples condenas internacionales.

Por su parte, el actual edil de la comuna de Recoleta y destacado representante de la comunidad Palestina en Chile, Daniel Jadue, se expresó sobre la situación comentando: “El llamado es claro a toda la comunidad internacional, y muy especialmente al Gobierno de Chile y al Congreso de nuestra República, a condenar la escalada de represión y a abstenerse de premiar a la potencia ocupante con cualquier tipo de acuerdo que implique un financiamiento directo o indirecto de la ocupación ilegal de Palestina así como del sistema de Apartheid instaurado para amparar el genocidio que Israel lleva a cabo”. 

Por su parte el Embajador de Israel en Chile Eldad Hayet comentó sobre estas afirmaciones: “lamentablemente, durante los últimos años, la Federación Palestina se ha radicalizado, adoptando un mensaje y un lenguaje más parecido al de Hamás que al de la Autoridad Palestina de Mahmoud Abbas. En ese contexto, han promovido la incitación contra Israel y han tratado de obstaculizar las relaciones de Chile con Israel, superponiendo sus intereses políticos por sobre el interés de Chile. Y, aún más grave, han realizado actuaciones y declaraciones bastante irresponsables, lo que ha incentivado un clima de antisemitismo y violencia como nunca se conoció en Chile”.

-¿Cuál es su opinión sobre el BDS o Boicot contra el Estado de Israel en materia económica?

-En general, no hemos visto grandes obstáculos para hacer negocios en Chile, a pesar de no contar todavía con el Tratado de Libre Comercio. El principal obstáculo para hacer negocios entre Chile e Israel es la barrera geográfica, ya que la distancia física genera un alto costo en el proceso de negociación y establecimiento de relaciones comerciales sólidas y de largo plazo. Dicho esto, hay que señalar que el boicot no ayuda en nada a los palestinos, y su objetivo fundamental es la deslegitimación de Israel. Por eso, si la Federación Palestina realmente quisiera ayudar a los palestinos, en vez de ocupar su tiempo en el boicot, trabajaría por generar una agenda propositiva de cooperación económica entre la Autoridad Palestina y Chile, y en un escenario como ese Israel también estaría dispuesto a colaborar.

Contra-respuesta

Tras la publicación del reportaje por parte de AméricaEconomía.com, el secretario general de la Federación Palestina de Chile, Manuel Hasbun Zaror, quizó hacer uso al derecho de replica a los dichos del Embajador de Israel y expresó lo siguiente: "En relación al boicot contra su país, el embajador de Israel, Eldad Hayet, acusa a la Federación Palestina de realizar declaraciones irresponsables, superponer sus  propios intereses por sobre los de Chile e incentivar el antisemitismo (sic), ignorando que nosotros representamos a un pueblo semita.

Respecto de declaraciones irresponsables, el embajador parece no estar al tanto de la amenaza que pende sobre quienes propiciamos el boicot, efectuadas por el ministro israelí Yisrael Katz, nunca desmentidas, el cual en un lenguaje intencionalmente ambiguo, propuso en Marzo de 2016 la  “eliminación civil selectiva” de quienes lo apoyan. Conociendo la fama mundial que han alcanzado los “asesinatos selectivos” que Israel ha patentado, el probado alcance extra territorial de dichos crímenes y el poder omnímodo e impunidad de ese país para ejecutarlos, tenemos plena razón para estar preocupados por nuestra integridad física. Sin embargo, nuestra denuncia al respecto efectuada en Abril de 2017, sí que le parece violenta, olvidando que él representa a una potencia ocupante, que durante 70 años ha aplicado en forma permanente la violencia  en contra del pueblo palestino bajo ocupación.

Y en relación a los consejos que el embajador pretende darnos, le respondemos  que en nuestra calidad de ciudadanos chilenos no  aceptamos que un representante extranjero  nos venga a dar lecciones de patriotismo, ni menos, que nos indique cómo ayudar a los palestinos. Con nuestro apoyo al boicot estamos ayudándolos y tratando de evitar que Chile pudiera hacerse cómplice de la ocupación israelí, al comerciar con bienes provenientes de las colonias ilegales israelíes en territorio palestino (constitutivas de crimen de guerra); porque ya debería saber el embajador que nuestro país se distingue por su respeto al Derecho Internacional, aunque comprendemos que para él dichas normas no revistan mayor importancia,  puesto que su país siempre ha demostrado en los hechos su total desacato a la legalidad internacional."