Sao Paulo. El administrador de recursos Castlelake tiene previsto invertir entre 4.000 y 5.000 millones de reales (unos US$925 millones) en energía renovable en Brasil en los próximos cinco años, luego de cerrar la adquisición de la unidad de generación de la empresa constructora Queiroz Galvão en el país.

Las inversiones se realizarán a través de Ibitu Energía, un nuevo nombre dado a la compañía después de la operación, a través del cual Castlelake comenzó a operar una cartera de empresas locales que agrega hasta 832 megavatios de capacidad, dijo la compañía este miércoles.

El objetivo de Ibitu Energía es duplicar la capacidad instalada en los próximos cinco años, dijo el presidente de la compañía, Gustavo Ribeiro.

"Estamos evaluando todas las posibilidades para mantener nuestra expansión y estamos trabajando, simultáneamente, para estabilizar la compañía en aspectos operativos, organizativos y financieros", dijo en una nota.

El ejecutivo agregó que la expansión podría tener lugar tanto con la inversión en nuevos proyectos (greenfield) como a través de la adquisición de activos existentes (brownfield).

La compañía también informó que está estudiando el desarrollo de nuevos proyectos de generación eólica, solar o híbrida (combinando ambas fuentes) que sumarían más de 1,2 gigavatios.

Además del acuerdo con Queiroz Galvão, el gerente estadounidense Castlelake ya había invertido en Brasil a través de Vientos Energy, que compró dos proyectos solares.