Los logros profesionales del CEO de McCann Worldgroup no necesitan más difusión por ahora. No hay nadie en la industria del marketing y las comunicaciones que no lo reconozca como un peso pesado que se maneja con soltura ante las corporaciones globales. Y si alguien estableciera una relación de causalidad entre los apellidos que nos tocan en la vida y los premios que podemos alcanzar en lo profesional, de seguro llegaría a la conclusión de que Harris Diamond es un verdadero diamante.

Si no lo cree, en 2015 fue nombrado por Advertising Age como el “Ejecutivo del año” y bajo su liderazgo McCann fue nominada en las primeras posiciones de la lista de Ad Age en 2016 y 2017, en reconocimiento a sus capacidades para liderar la relación con los clientes, como un foco en la creatividad. Asimismo, fue nombrado en The Holmes Report como el “Ejecutivo de la Década por Agencia PR”, y ha sido mencionado como una de las 100 personas más influyentes en el Siglo XX, por PR Week.

Este CEO, que tiene un historial probado en el manejo efectivo de agencias a las que les ha dado un crecimiento muy superior al promedio, acostumbrado a crear una fuerte cultura de colaboración, rasgo cada vez más importante en la industria del marketing por la total integración de sus servicios, durante su visita a Chile se dio un poco de tiempo para conversar con AméricaEconomía.

-¿Cómo llegó al tema del marketing y las comunicaciones?

-Siempre estuve buscando la próxima cosa para hacer. Llegué a esta industria casi por accidente. Comencé siendo consultor para campañas políticas para candidatos que estaban dispuestos a realizar cambios y, al mismo tiempo, mientras realizaba dichas actividades tuve la oportunidad de encontrarme con empresas que pasaban por tiempos difíciles, cuando Estados Unidos atravesaba una etapa de reestructuración económica. Me di cuenta que lo que había aprendido en el campo de la política podía ayudar a mejorar sus técnicas de comunicación... Más accidental que planificada ha sido mi carrera en el marketing.

-Fue nombrado ejecutivo del año en 2015, en EE.UU. ¿Cómo toma ese reconocimiento?

-Fue un honor haber sido reconocido, pero realmente el honor es para las personas con quien trabajo. Para ser un ejecutivo exitoso hoy, tienes que tener un equipo exitoso detrás de ti. Ese grupo de trabajo debe tener los objetivos claros e inspirar a otras personas a llegar a los objetivos de una forma óptima.

-¿Cómo ve el desarrollo de la industria del marketing en Latinoamérica?

-Más que su tamaño, si es un mercado grande o pequeño, hoy es el centro de las nuevas oportunidades para el mundo de los negocios. Latinoamérica, el año pasado, en general, creció en dígitos dobles. Para McCann es muy importante seguir con nuestra presencia acá, ya que con las agencias que tenemos en la región, contamos con alrededor de 3.000 personas trabajando en nuestra organización. Así que cuando miramos al continente en su conjunto, estamos seguros que liderará en cuanto a crecimiento, especialmente dentro de los próximos dos a tres años.

-¿Como ve a Chile en ese desarrollo?

-Es uno de nuestros mercados más grandes y está dentro de los más estables, con una economía relativamente plana, en crecimiento, sin grandes variables. Chile es nuestra base para poder llevar a cabo nuestros negocios en la región.

-¿Cuáles han sido los mercados más exitosos para McCann en Latinoamérica?

-Debo partir por México, Colombia, Perú y Argentina; esos son los mercados de éxito más fuertes hoy. Dentro de ese grupo de países, también existen variables dependiendo de sus procesos internos, como por ejemplo en Argentina, donde van a ser muy importantes las futuras elecciones, porque debemos saber si las reformas que se han hecho hoy continuarán en la dirección de realizar negocios abiertos a la inversión extranjera.

-¿Cuáles son los planes futuros para McCann?

-Continuar creciendo con nuestros clientes y tratar de llegar a más consumidores. Hacer que las marcas y productos de nuestros clientes sean cada vez más mejor comprendidos por el público. Esa debería ser nuestra receta del éxito.