-Vivió en Venezuela mucho tiempo. ¿Ve una salida a la crisis financiera y humanitaria de ese país?

-Se ve muy lejos una solución. Es una pena que uno de los países más ricos de América Latina esté pasando por situaciones tan difíciles.

-¿Cómo es la relación de Iberia con el gobierno venezolano?

-Bueno... nosotros hoy volamos a Caracas. Hemos logrado mantener el servicio, pero con solo tres vuelos a la semana. Los que es mucho menos de lo que ese país, considerando sus potenciales económicos, podría tener.

-Anteriormente, ¿cuántos vuelos tenían en Caracas?

-Teníamos un vuelo diario, pero llegamos a pensar tener diez vuelos a la semana... Lo frenamos, por cierto, y hoy solo tenemos tres, que vendría siendo una especie de servicio mínimo que podemos ofrecer.

-¿La crisis de corrupción en Brasil los afectó?

-Claro, eso también nos tocó muy fuerte y nos obligó a tener un plan de ajuste que nos permite seguir funcionando y entregando un buen servicio, a pesar de la desaceleración del país, que hoy por suerte está comenzando a revertirse.

-Su visita a Chile presenta como cartel de llegada un desafío para el negocio. ¿Cuál es?

-El desafió es crecer a nivel cualitativo y cuantitativo. Y mi visita tiene que ver con que nuestra compañía ha logrado equilibrar ambos desafíos. Y no siempre es fácil encontrar ese punto medio. Por eso estamos acá para lanzar una clase intermedia entre el business y la económica, que denominamos premium economy.

-¿De dónde nace la idea de crear esta nueva clase híbrida?

-Mira, las compañías áreas en general hemos hecho un gran esfuerzo a nivel de business class (BC), para ir mejorándola constantemente. Si ves la BC de Iberia, es literalmente lo que era una primera clase, con un nivel de confort muy agradable; por eso esta nueva clase intermedia, apuntada a segmentos de turistas y corporativos. Hoy con un pequeño esfuerzo adicional, a los que estaban acostumbrados a la clase económica, tienen ahora un servicio casi a mitad de camino de lo que es una clase económica o una BC.

TRADICIÓN A CUESTAS

-Durante 2017, mostraron los mejores resultados económicos en 90 años de existencia. ¿Cómo se refleja eso en la relación con Latinoamérica?

-En lo general queremos seguir creciendo y en lo particular poner a América Latina en el centro de nuestra estrategia comercial. Tenemos claramente una vocación con el continente, donde nos hemos situado como especialistas entre la conectividad de las relaciones entre la región y el continente europeo.

-Con 90 años volando a esta región, ¿cuál es la receta de éxito para sobrellevar las inestabilidades o particularidades de nuestros países?

-Durante 2016, cuando celebramos los 90 años, nos dimos la tarea de reflexionar sobre ese punto. El cómo hay que generar la sensibilidades para saber cuándo y cómo ajustar o apostar; seguir las desaceleraciones, o al contrario, apostar a las aceleraciones. No siempre es fácil, a veces nos equivocamos y nos toca corregir. 

-Uno de los países destacados del continente es Chile, con el cual hoy aumentan en 40% sus vuelos, con diez viajes semanales entre Santiago y Madrid. ¿A qué se debe?

-Después de un análisis hemos visto que los indicadores económicos están bien, con un 2017 que si bien pudo ir mejor, no fue malo, y marcó una estabilidad de crecimiento con signos de recuperación importante. En general, hemos visto un cono sur especialmente muy bueno para la inversión.

-¿Que le falta a Santiago de Chile para llegar a convertirse en una capital del primer mundo en cuanto a tráfico aéreo?

-La carencia de Santiago es quizás la conectividad, y tiene que ver más con un tema geográfico. Contar con una terminal para aviones más modernos quizás puede ayudar en ese sentido, para hacerla competir con ciudades como Miami o Ciudad de México. Eso sí hemos visto que en Chile, Uruguay, y especialmente Argentina, se han tenido progresos importantes y una reactivación que impulsó la demanda de viajes en la industria de las aerolíneas. 

-Las políticas de Mauricio Macri, en la Argentina, ¿han dado un nuevo impulso?

-Buen ejemplo: Argentina ha sido uno de esos países donde la economía mostró una apertura, y hoy Iberia tiene un presencia fuerte. Por eso el gobierno de Macri ha dado noticias que han hecho despertar la demanda en la industria del tráfico aéreo.

-Llega hoy a Chile a hacer este anuncio de nuevos servicios e inversiones, justo con el cambio de administración. Sale Michelle Bachelet y asume Sebastián Piñera. ¿Coincidencia?

-Solo una gran coincidencia… (se ríe).