La industria de casinos en Chile pudo resistir de buena forma la ralentización de la economía y lograr números azules.

La industria conformada por las 18 casas de juego autorizadas por la Ley N° 19.995 y los siete casinos de concesión municipal, registró ingresos brutos, durante los primeros once meses de 2017, por CL$418.540 millones (US$690 millones), un 0,3% más respecto de los CL$417.317 millones alcanzados en igual lapso del año pasado, según el último informe estadístico de la Superintendencia de Casinos de Juego de Chile.

Del total de ingresos alcanzados, 68,2% es decir, CL$285.154 millones (US$476 millones), corresponden a los casinos autorizados por ley, mientras que el 31,8% restante, es decir, CL$133.385 millones (US$222 millones) a las salas municipales.

Sobre los tributos de las 18 casas de juego, entre enero y noviembre de 2017, se tributó un total de CL$107.830 millones (US$180 millones) en impuestos.

De la cifra anterior, el 0,2% fue el crecimiento que experimentó la industria en relación con los CL$107.650 millones (US$ 179 M) obtenidos en igual período de 2016.

Del total de impuestos generados, un 43%, es decir CL$46.324 millones (US$ 76 millones), corresponden al llamado “impuesto específico al juego”, tributo destinado al patrimonio de los gobiernos regionales y municipalidades de las zonas donde operan las casas de juego.

Al mismo tiempo, el 57%, es decir, CL$61.506 millones (US$102 millones) corresponden al pago de IVA y al impuesto por entrada a las salas de juego, los cuales son reconducidos a los fondos generales del país.

La lista de los mayores montos recaudados, entre enero y noviembre de 2017, los aportó Sun Monticello (casino ubicado en la Sexta Región de O'Higgins), con ingresos tributarios por CL$24.646 millones (US$43 millones); seguido del Marina del Sol Talcahuano (Octava Región del Biobío), que alcanzó CL$13.878 millones (US$23 millones), y del Casino Rinconada (Quinta Región de Valparaíso), que contabilizó CL$13.805 millones (US$21 millones).