Rio de Janeiro. El ministro de Defensa de Brasil, Raul Jungmann, se mostró este jueves contrario a la posible venta de la empresa brasileña fabricante de aviones Embraer a la estadounidense Boeing, porque "podría implicar la pérdida de desarrollo de tecnología y conocimiento" para el país sudamericano.

"En un modelo de subordinación de gobernanza corporativa, el desarrollo de nuevas capacidades militares y tecnológicas quedaría sujeto a la legislación estadounidense, lo que podría implicar la pérdida de desarrollo de tecnología y conocimiento en Brasil", dijo el ministro en un artículo difundido este jueves en el diario "O Estado de Sao Paulo".

Jungmann sostuvo que cuestiones referentes a la propiedad intelectual, la transferencia de tecnología y el control regulador y legal por parte del Congreso estadounidense, han dificultado que las dos partes salgan beneficiadas, "no solamente con Embraer".

Para el ministro de Defensa de Brasil, "ningún país del mundo vende una empresa estratégica y líder en tecnología como Embraer".

Para el ministro de Defensa de Brasil, "ningún país del mundo vende una empresa estratégica y líder en tecnología como Embraer".

Según el funcionario, las relaciones que hay en este sector no se rigen por las leyes del mercado, y sí por estrategias geopolíticas y de defensa nacional.

"Por esto necesitamos ser pragmáticos. Es importante que las partes comprendan los límites impuestos y busquen formas constructivas de estructurar relaciones benéficas, de largo plazo, para todos los involucrados", dijo Jungmann.

La estadounidense Boeing anunció hace unas semanas su intención de adquirir a la firma brasileña Embraer, tercera mayor fabricante de aeronaves del mundo y líder mundial en el segmento de aviación regional.

Inicialmente, la propuesta fue rechazada por el gobierno brasileño, controlador de Embraer, aunque Boeing hizo una contraoferta, según la cual sería dueña con entre el 80% y el 90% de la nueva empresa, dedicada a la aviación comercial y privada.

A cambio, la estadounidense permitiría a Embraer mantener su división de defensa, propuesta que según la prensa brasileña agradó al gobierno brasileño.