Londres. El oro subía este martes y tocó su nivel más alto desde fines de septiembre, ampliando una racha alcista en la que el metal precioso escaló un 4,4% en las últimas tres semanas del 2017, ya que un nuevo retroceso del dólar impulsó al lingote sobre los US$1.310 la onza.

El dólar más débil, que el año pasado anotó su mayor depreciación anual desde 2003, contribuyó a impulsar al oro más de un 13% en 2017. Sólo en las últimas tres semanas del año, el metal subió US$55 la onza.

Aunque los analistas técnicos advierten que la racha alcista del oro ahora parece exagerada, los precios al contado subieron a un máximo de US$1.312,34 la onza este martes por la mañana.

A las 1137 GMT, el oro al contado subía un 0,68% a US$1.311,31 la onza, mientras que los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en febrero ganaban US$4,1, a US$1.313,4 la onza.

"Las preguntas clave para el oro en 2018 serán qué tan rápido las economías desarrolladas pueden normalizar las tasas de interés (...); qué tanto más pueden extenderse las alzas de los mercados de acciones; cuál será el impacto (...) de las reformas impositivas de Trump en los niveles de deuda corporativos y gubernamentales; y cuándo la inflación empezará a acelerarse finalmente", dijo el analista de Mitsubishi Jonathan Butler.

El oro se benefició por la fortaleza técnica tras cerrar sobre los promedios móviles de 200 y de 100 días en las últimas dos semanas y de romper la resistencia técnica clave de US$1.300 la onza el viernes, dijeron analistas y operadores.

Entre otros metales preciosos, la plata ganaba un 0,7%, a US$17,06 la onza.

El platino al contado subía un 1,2%, a US$936,90 la onza, y el paladio escalaba un 1,4%, a US$1.075,80 la onza, después de tocar más temprano los US$1.077 la onza, su nivel más alto desde enero de 2001.

El paladio fue el metal con mejor desempeño entre los metales preciosos el año pasado, cuando escaló un 56% y tocó una serie de máximos de varios años.