Washington. La administración del presidente Donald Trump, aprovechó la época de vacaciones en EE.UU. para revertir varias leyes relacionadas con la energía, la minería y el transporte. Una de esas medidas es a favor de la empresa Twin Metals Minnesota, una filial del gigante minero chileno Antofagasta PLC, controlado por la familia del multimillonario Andrónico Luksic.

Las medidas, que estratégicamente fueron poco comentadas en los medios, representan una marcha atrás a la regulación medioambiental impulsada por la administración de Barack Obama, publica triplepundit.com.

En el caso del proyecto minero, Trump revirtió la acción de su antecesor que declinaba la renovación  de los arriendos de cobre y níquel en 234.000 acres de tierras que bordean el refugio medioambiental Boundary Waters Canoe Area Wilderness, al norte de Estados Unidos y protegido desde 1926.

La acción de la administración Trump –que atenta contra una extensión de 1.200 millas de rutas de canoa, 2.000 campamentos y 12 rutas de senderismo en un millón de acres enclavadas en la frontera con Canadá- le permitirá a Twin Metals Minnesota, explorar una de las mayores reservas mundiales no explotadas de cobre y níquel del mundo.

En un comunicado, Twin Metals Minnesota se mostró satisfecha por la decisión, que calificó como “un importante paso para asegurar la certidumbre de las inversiones en proyectos mineros en EE.UU. y reafirmar los derechos de propiedad y el estado de Derecho”.

Un dato que dejó pasar la Casa Blanca, es que la familia Luksic - beneficiada con la medida-, alquila su mansión de Washington a la hija del presidente Trump, Ivanka Trump, por US$15.000 al mes. Sin embargo, un funcionario de la Administración aseguró que  “ni la señora Trump ni el señor Trump estaban al tanto de la situación, no tienen nada que ver con ella, y nunca han conocido a su casero”.

Suavizan regla de Sistemas de Seguridad de la Producción. La Oficina de Seguridad y Medio Ambiente de Aplicación (BSEE, por sus siglas en inglés), que se encarga de hacer cumplir la seguridad del trabajador y la protección del medio ambiente dentro de la industria del petróleo y el gas, comunicó que hizo mejoras a las reglas de producción orientadas a reducir los diversos riesgos ambientales y de seguridad, que le permitirá ahorrar a la nación unos US$228 millones.

“Estoy seguro de que esta revisión de la Regla de Sistemas de Seguridad de la Producción nos mueve hacia el cumplimiento de la meta de la Administración de lograr el dominio de la energía sin sacrificar la seguridad”, dijo el director de BSEE, Scott Angelle.

La acción de la administración Trump atenta contra una extensión de 1.200 millas de rutas de canoa, 2.000 campamentos y 12 rutas de senderismo en un millón de acres enclavadas en la frontera con Canadá.

El funcionario aseguró en una declaración pública, que “al reducir la carga regulatoria en la industria, estamos alentando el aumento de la producción nacional de petróleo y gas a la vez que mantenemos un alto nivel de seguridad y sostenibilidad ambiental”.

Las reglas, que fueron suavizadas, habían sido diseñadas para reducir los riesgos ambientales de eventos como la explosión de 2010, que causó la muerte de 11 trabajadores y provocó el desastre de Deepwater Horizon en el Golfo de México.

Revocó reglas anti-fracking. Durante el último día hábil antes del fin de año, la Oficina de Administración de Tierras (BLM, por sus siglas en inglés) rescindió las normas de 2015 que promulgaron limitaciones sobre fracking en tierras públicas.

Aunque los litigios en cursos habrían impedido que las regulaciones entren vigencia, la Oficina decidió cambiar las reglas de juego para “reducir la carga de las regulaciones federales que obstaculizan el crecimiento económico y el desarrollo energético”.

Dentro de sus anuncios de cierre de año, la BLM dijo que unos 1.700 pozos de fracking están programados para iniciar perforaciones en territorio federal, pero también de nativos americanos, durante el actual año fiscal.

Revierte política de protección a aves migratorias. Otras de las medidas tomadas por la administración Trump, esta vez en la víspera de Navidad, tiene que ver con la extracción de minerales. El departamento del Interior eliminó una política diseñada para la protección de las aves migratorias, que implica un retroceso de cien años, según la Sociedad Audubon.

Aunque la decisión no significa que las empresas tienen libertad para destruir con el hábitat de las aves, si implica que muchas de las compañías dejen de invertir en tecnologías o desarrollen medidas preventivas para evitar la muerte de estas especies.

De acuerdo con la Sociedad Audubon, la reversión de estas reglas revierte 100 años de progreso que datan de la aprobación de la Ley del Tratado de Aves Migratorias (MBTA) en 1918.

“Eliminar la MBTA va en contra de décadas de precedentes legales, así como principios conservadores básicos ", dijo David O'Neill de la organización, en un comunicado. “Durante generaciones, los republicanos y los demócratas han adoptado tanto la conservación como el crecimiento económico y ahora esta Administración los enfrenta unos a otros”, añadió.