Organizaciones de preservación, de la industria outdoor, científicos y amantes del outdoor, demandaron a la administración del presidente Donald Trump para revocar la decisión de reducir las tierras protegidas del monumento nacional Bears Ears. Esta acción, a juicio de la coalición, es ilegal e ignora el abrumador apoyo público que recibió la designación original de este territorio como monumento nacional y deshonra el legado y la cultura de los nativos americanos de dicha zona.

Los demandantes -Patagonia Works, Utah Diné Bikéyah, Friends of Cedar Mesa, Archeology Southwest, Fundación Conservation Lands, Access Fund, la Sociedad para la Paleontología de Vetebrados y el Fondo Nacional para la Preservación Histórica- interpusieron la demanda en la Corte Federal en Washington, D.C.

Desde 1906, dieciséis presidentes estadounidenses han utilizado la Ley de Antigüedades para designar 157 Monumentos Nacionales para conservar lugares únicos y protegerlos de la destrucción. Ésta es la primera vez que un mandatario intenta abolir el patrimonio establecido por un presidente anterior y representa la mayor eliminación de áreas protegidas en la historia de Estados Unidos.

Al revocar el estatus de monumento nacional para el 85% del área protegida en Bears Ears, "el presidente Trump ha eliminado las protecciones legales para muchas áreas históricas, científicas y culturales reconocidas y ampliamente veneradas", afirma el grupo a través de un comunicado.

"El presidente tomó la decisión sin visitar Bears Ears o reunirse con líderes tribales. A pesar de su afirmación de que su decisión representa la voluntad del pueblo, la medida solo promueve los intereses de unos pocos, a expensas de muchos. La administración recibió más de 3 millones de comentarios públicos este verano, y más del 98% de esos comentarios favorecieron el mantenimiento del monumento nacional Bears Ears intacto", agrega la misiva.

Rose Marcario, presidenta y CEO de Patagonia, afirmó que "los estadounidenses se han pronunciado abrumadoramente en contra del intento sin precedentes de la Administración Trump de cerrar nuestros monumentos nacionales. Las acciones ilegales de la Administración traicionan nuestra responsabilidad compartida de proteger lugares icónicos para las generaciones futuras y representan la mayor eliminación de tierras protegidas en la historia de los Estados Unidos. Hemos luchado para proteger estos lugares desde que fuimos fundados y ahora continuaremos esa lucha en los tribunales".

Por su parte, Mary Benally, de Utah Diné Bikéyah, agregó que "el presidente Trump literalmente ha desmembrado nuestro monumento sagrado Bears Ears. Por el cual cinco tribus han trabajado incansablemente durante muchos años para proteger a fin de preservar nuestra cultura y nuestra forma de vida. Escuché que alguien dijo, 'es como si tomaran a una persona, la cortaran y nos dejaran con un par de extremidades', así es como también siento".