Madrid. Los españoles se apostaban tras las vallas en el madrileño Paseo de la Castellana el jueves y banderas españolas colgaban de los balcones de la capital ante el paso del desfile militar con motivo de la fiesta nacional, haciendo gala de unidad ante el impulso soberanista del gobierno catalán.

La deriva secesionista de Cataluña ha empujado a España a su peor crisis política desde el intento de golpe de Estado de 1981 y Madrid ha instado al gobierno autonómico a aclarar antes del lunes si ha declarado o no una independencia unilateral que llevaría a la aplicación de medidas de intervención extraordinarias.

“Pides diálogo y te contestan poniendo el 155 sobre la mesa. Entendido”, dijo el presidente catalán, Carles Puigdemont, en su cuenta de Twitter a última hora del miércoles en referencia al artículo de la Constitución que activó el Gobierno central con su requerimiento.

En esta coyuntura se celebró el tradicional desfile militar para conmemorar el aniversario de la llegada de Cristóbal Colón a América en una capital ya engalanada con banderas españolas en una demostración de unidad territorial.

Cerca de 4.000 militares y policías pasaron ante el rey Felipe VI, que no dio ningún discurso después de que la semana pasada, durante una intervención extraordinaria, acusase a los líderes soberanistas catalanes de romper los principios democráticos y dividir la sociedad catalana.