Brasilia. En su último discurso a seguidores antes de entregarse a la policía para cumplir una condena de 12 años y un mes de prisión, el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva dijo este sábado que su lucha política se multiplicará tras su encarcelamiento.

"Cuantos más días me dejen allá (en la cárcel), más Lulas surgirán en este país", afirmó el ex mandatario a manifestantes que lo acompañaron en la sede del Sindicato de Metalúrgicos del ABC paulista, en una alusión directa al proceso electoral de este año.

"Ellos tienen que saber que la muerte de un combatiente no para la revolución", dijo en tono dramático el ex presidente al final de su alocución.

"Mis ideas ya están flotando en el aire, no sirve de nada creer que todo va a parar, mi corazón latirá en el corazón de ustedes", agregó.

En un discurso de poco menos de una hora, Lula insistió en su inocencia y reclamó a los fiscales y jueces que lo denunciaron y condenaron que mostraran "una sola prueba" en su contra.

"El crimen que cometí es haber gobernado para los pobres", dijo Lula al señalar que sus adversarios no perciben que cada día que pase en prisión se multiplicará su mensaje político.

"Si el crimen que cometí fue llevar comida y educación a los pobres, yo digo que quiero continuar siendo criminal en este país", enfatizó.

 

El ex presidente lideraba hasta ahora todos los sondeos de intención de voto en las elecciones de octubre, con 35% de las preferencias hacia la primera vuelta, y con un triunfo en la segunda vuelta ante cualquiera que fuera su adversario.

El Partido de los Trabajadores (PT) y sus aliados buscará mantener ese apoyo popular, a pesar de que Lula quedará fuera de la disputa debido a su condena.

La presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, anunció esta semana que la candidatura del ex mandatario iba a ser inscrita en agosto, el último plazo legal, dos meses antes de la primera vuelta.

La legislación brasileña establece que un condenado pierde sólo su libertad, no existe restricción para que pueda manifestarse a través de cartas, grabaciones y otros canales.

En esas condiciones, se espera que desde la prisión Lula continúe interviniendo en el escenario político, en busca de determinar el rumbo de la campaña electoral.

Aunque se presume que el PT presentará una candidatura propia, sin haber definido aún un nombre alternativo, llamó la atención en el discurso de este sábado que Lula destacó a dos jóvenes dirigentes políticos aliados precandidatos de otros partidos.

Guilherme Boulos, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), y Manuela Dávila, del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), fueron presentados a la multitud como dirigentes "extraordinarios" y deben hacer de la consigna "Lula libre" una de sus principales banderas de campaña.

También fue presentado el ex alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, señalado como el posible candidato presidencial por el PT, pero de manera mucho menos enfática.

La escena, en el marco de un discurso en que Lula, luego de repasar los logros de su gobierno, dijo que "aún haré mucho más", dejó la impresión de que su intención será mantener viva la idea de su candidatura aún desde la prisión.

Desde el punto de vista jurídico, existe aún la posibilidad de que una resolución del Supremo Tribunal Federal (STF) permita al ex presidente recuperar la libertad por algún tiempo.

Una Acción de Declaración de Constitucionalidad presentada por un grupo de abogados debe determinar si la prisión en segunda instancia, antes de que se agoten todas las instancias de apelación, tiene amparo constitucional.

Si el STF pone el tema en discusión, apuntan los especialistas, es muy probable que declare ese tipo de prisión inconstitucional, según la convicción doctrinaria de la mayoría de los propios miembros del tribunal sobre el tema.

 

En la hipótesis de que la Corte se pronuncie en ese sentido, Lula podría dejar la cárcel hasta que la apelación sea analizada por tribunales superiores.

Eso le puede dar tiempo para participar activamente en la campaña electoral, aunque sea en favor de un "delfín" (un candidato designado), y asegurar la transferencia de votos.

La preocupación entre los dirigentes PT es que, con Lula preso, esa transferencia sea más difícil por la imposibilidad de poder mostrar a los electores al ex presidente junto al candidato que eventualmente lo represente.

En cualquier caso, está claro que la figura del ex mandatario, la polémica sobre su condena y el impacto de su gobierno en la vida de los brasileños serán un tema central de la campaña electoral durante los próximos seis meses.