El presidente palestino, Mahmud Abás (en la foto), consideró públicamente que la nueva ley israelita sobre la ciudad de Jerusalén es "una declaración de guerra contra el pueblo palestino y su identidad política y religiosa". Esto porque según el mandatario, la legislación aprobada recientemente por el Legislativo israelí dificulta una hipotética retirada de la parte ocupada por Israel en Jerusalén.

"Este voto indica claramente que Israel ha declarado oficialmente el final del llamado proceso de paz y que ya ha empezado a imponer políticas de dictado y hechos consumados", declaró Abás a través de su portavoz oficial.

Nuevas protestas palestinas contra decisión de Trump. La polémica enmienda a la Ley Fundamental de Jerusalén aprobada por la Knéset establece que cualquier cesión del control israelí en Jerusalén requerirá de ahora en adelante del apoyo de dos tercios de la cámara. Con este cambio, se reafirma la posición israelí de considerar Jerusalén como capital "completa y unida", lo que supone una traba más a las reivindicaciones de los palestinos, que reclaman la zona este de esa ciudad como capital de su futuro Estado.

El 14 de enero, el Consejo Central Palestino, que reúne a las distintas facciones y parlamentarios, discutirá "la adopción de todas las medidas necesarias a tomar a nivel nacional para enfrentarse a estos desafíos que amenazan la identidad nacional y religiosa del pueblo palestino".

Este cambio legal se suma a la declaración de Donald Trump, presidende de EE.UU., quien el pasado 6 de diciembre de 2017 declaró reconocer a Jerusalén como capital de Israel, algo que fue objetado por casi la totalidad de los integrantes de la ONU, pero que sin embarga a elevado la tensión en esa zona.

"No dejaremos pasar esos planes que son peligrosos para el futuro del mundo y de la región", advirtió el portavoz presidencial palestino Nabil Abu Rudeinah, quien consideró que "la progresiva escalada israelí para explotar la decisión estadounidense lo destruirá todo". Rudeinah alertó que "el comportamiento incontrolado de Israel está empujando a la región al abismo" y pidió "una acción árabe, islámica e internacional".

El 14 de enero, el Consejo Central Palestino, que reúne a las distintas facciones y parlamentarios, discutirá "la adopción de todas las medidas necesarias a tomar a nivel nacional para enfrentarse a estos desafíos que amenazan la identidad nacional y religiosa del pueblo palestino".