-Nadine, su robot social, ya va a cumplir cinco años desde su creación. ¿Cuál es su evaluación?

-Ya está un poco vieja, pero todavía en muy buena forma (ríe). Ella está programada para expresar emociones humanas, por eso hoy es recepcionista en el Instituto de Innovación en Medios de la U. Tecnológica de Nanyang (Singapur).

-¿Cuáles son las habilidades sociales de este androide?

-Bueno, ella les da la bienvenida a los visitantes, les entrega información y se acuerda de quiénes ya han venido. Es verdaderamente eficiente.

-Nadine interactúa, pero ¿puede encontrar significado en su actuar para desarrollar personalidad o funciones propias?

-Aún no. A mí me gustaría que fuera capaz de reconocer objetos, su significado y agarrar las cosas de una forma humana. Esto le permitiría jugar con otras personas, tomar o dejar objetos o manejar un auto. De hecho, estamos trabajando en una mano humana articulada para Nadine y el reconocimiento de objetos y su significado.

-La creación de su androide y el desarrollo de sus habilidades sociales, ¿son el primer paso de una relación diaria entre robots humanoides y las personas?

-Sin duda, en los próximos cinco o diez años los robots estarán cada vez más presentes en la vida cotidiana. Cada vez veremos más robots ayudando a las personas mayores, acompañando a niños o asistiendo a adultos con problemas. Es solo cosa de tiempo. Al principio serán muy especializados, pero a medida que transcurran los años serán capaces de tener múltiples funciones.

-Una de sus preocupaciones en su trabajo es el acelerado avance del envejecimiento, especialmente en las personas que trabajan con personas con demencia.

-Así es, pienso que las personas que se hacen cargo de gente con avanzada edad y con demencia tienen mucho trabajo en actividades como alimentarlos, cambiarles pañales, darles sus remedios en diferentes horarios y acostarlos. Es sin duda una tarea que te hace terminar agotado.

-Es por esto es que usted trabaja ya en la aplicación de un software para su robot Nadine, para poder suplir con un androide estas tareas que hoy realizan personas.

-Sí, mi idea es poder desarrollar robots humanoides, los cuales podrían convertirse no solo en un compañero con una paciencia infinita y dispuesta a realizar acciones de cuidado y acompañamiento, sino también que sean capaces de responder diez veces a la misma pregunta sin malhumorarse o también detectar el estado anímico de su paciente, jugar una partida de cartas, tocarle su música favorita o avisar si detecta alguna caída o problema de salud. Y todas estas actividades sin cansarse ni perder la atención durante las 24 horas del día.

HUMANOS VERSUS CYBORGS

-Seguir este camino de la robotización  y que a la vez se vayan cumpliendo tareas más complejas, ¿implicaría una amenaza a trabajos o labores que antes hacían humanos?

-Yo creo que es al contrario. No hay que asustarse con esto avances. Nuevos puestos de trabajo surgirán con estos desarrollos de nueva tecnología y esto ayudará a los humanos a pensar y proyectarse más allá de lo que hoy lo hacen. Además, esta futura robotización los ayudará a tener más tiempo para aprender y crear cosas nuevas

-¿Un robot podrá reemplazar a un humano en su totalidad, cualquiera sea la actividad que realice?

-Yo creo que los robots sociales no pueden reemplazar a las personas. Los robots pueden realmente imitar nuestra inteligencia. Sin embargo, eso no significa que sea la misma que la de los humanos. Mientras nuestra percepción del mundo y nuestras decisiones son tomadas, basadas en nuestras experiencias, los robots utilizan una base de datos donde analizan millones de posibilidades antes de comportarse frente a una situación o interactuar con los humanos.

-Son distintas las formas de inteligencia que existen entre un humano y un robot, entonces.

-Claro, ellos son, por decirlo de alguna forma, computadores y necesitan una base de Big Data con muchos ejemplos anotados para poder reconocer una nueva acción o actividad. Nosotros, en cambio, detectamos en el momento el significado de una acción. Nuestra forma de pensar es totalmente diferente a la de un robot.

-Hoy en la ciencia ficción existen series como Black Mirror y películas como Blade Runner donde los robots son idénticos a los humanos y son parte pensante de la sociedad. ¿Llegaremos a eso algún día?

-Yo pienso que es posible que en unas décadas más, cada persona tenga su propio robot personal como una especie de compañero o asistente sus tareas diarias. Podemos esperar en un plazo diez o 20 años más, todo el mundo tendrá un robot social, que es un compañero con la habilidad de hacer todo tipo de cosas como cocinar, limpiar y además dotado de una gran inteligencia, capaz de discutir con nosotros sobre el libro que nos gusta o hasta jugar nuestro pasatiempo favorito. No tengo dudas de que eso pasará.